La falta de tensión es la llave a la confianza, la sensibilidad, la gimnasia y el aprendizaje.
El
caballo tenso quiere escapar de su situación, no está preparado para el trabajo.
Los músculos tensos resisten la presión de las ayudas, de forma que el caballo
parace insensible, resistente y rebelde.
Cuando
el caballo está en tensión, su boca, nuca, cuello y línea dorsal, se ponen
rígidos impidiendo cualquier tipo de movimiento elástico (o bello). Los músculos
tensos resisten la presión de las ayudas, de forma que el caballo parece insensible,
resistente, rebelde.
Los
músculos tensos impiden los movimientos elásticos y hacen imposible la reunión.
El miedo impide el aprendizaje positivo, aunque el animal es capaz de evitar
el dolor. En la reunión verdadera (fig 1), los músculos superiores en el cuello
y en el dorso están relajados y extendidos mientras que los abdominales, psoas
e ilíacos se contraen. Esto permite la flexión de la nuca, el arqueamiento
del cuello, la elevación de la cruz, la subida del lomo y la bajada de la
grupa. El caballo está redondo, equilibrado, elástico, con los pies bien metidos
por debajo de su cuerpo.
En
la falsa reunión (fig 2), que precede de una actitud de tensión, los músculos
superiores en el cuello y en el dorso se contraen invirtiendo estas zonas
e impidiendo que los pies puedan avanzar para soportar el peso como es debido.
El movimiento del brazo se realiza por el músculo de la parte inferior del
cuello y es brusco y frenético. La tensión en la nuca no permite que ésta
se flexione. Un caballo que trabaja tan incómodo sufre muchos dolores e incluso
lesiones que terminan por acortar su vida útil.
Las figuras 1 y 2 están calcadas de fotos reales.
Músculos contraídos
Músculos relajados
Por estas razones, nos
esforzamos en eliminar la tensión resultante de la desconfianza, incomodidad
o confusión. Nuestros caballos confiados y atentos aprenden rápido y tienen
su agilidad fluida, lo que les permite descubrir cómo moverse bajo el peso
del jinete. Esta yegua PSI, anteriormente nerviosísima, permite ahora ser
montada, de forma relajada y sensible, por una principiante sin cabezada,
después de recuperarla con la doma natural.