Tercer Curso año 2010

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Tercer curso (año 2010)
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Cátedra Libre de la Universidad Centro occidental Lisandro Alvarez (UCLA), Barquisimeto, Venezuela

Tercer curso internacional de etología y doma
Hato los Camarucos, Mantecal, Apure. Abril 2010.

Padrote en plan chulo defendiendo sus yeguas contra Elegante

Padrote en plan chulo defendiendo sus yeguas contra Elegante

Había menos alumnos este año pero de muy buen nivel:

El tiempo fue atípico para Abril: cielo nubloso todo el mes y lluvia, aunque no fuerte. Dr. Vargas y los del hato nos dijeron que había un calor terrible antes de nuestra llegada, hasta 50º, y mucha sequía que había perjudicado los potrillos.

Pelao el vaquero mató dos pumas inmediatamente antes de nuestra llegada, a media kilómetro de la casa (los cimarrones pueden llegar hasta 5 km. de la casa, no menos). Una fue una hembra inmensa matando los terneros. Sara Daum vio dos cachorros medio crecidos una mañana en el recinto entre la casa y los cimarrones.

Observaciones

Métodos

Como en otros años, salimos muy pronto por la mañana y hicimos las observaciones durante las primeras 4 horas del día, recogiendo todos los datos en una reunión después de volver. Tuvimos prismáticos, cronómetro (algunos median tiempos con teléfono móvil también) y un contador.

Acampamos una noche en Flor Amarillo, cuando un animal grande descendió de un árbol, espantando algunas….

Este año experimentamos la colección de datos cuantitativos por varios métodos (muestras focales, animal focal etc.). En la mayoría de los casos no recogimos bastante datos para hacer un análisis estadístico, ya que durante un curso y con tiempo limitado, pareció importante que los alumnos experimentaron las metas y dificultades de varios tipos de colección de datos, más que intentar hacer un estudio serio. En la mayoría de casos estos datos se han añadido a la etograma que estamos compilando desde el año pasado.

Decidimos escoger algunos individuos muy destacables y seguir sus vidas como animales focales. Estos, aparte de los sementales, son:

 


2007. Desde izquierda: potra en dispersión natal, yegua que tenía el potrillo mulo, Amiguete, ¿? (desaparecido), Esplendido con Bambino por detrás, Padrote con Ron por detrás, ¿?, Chocolate. Aunque hay 7 solteros y dos yeguas, no hay problemas aunque Amiguete se interpone entre las yeguas y los machos

Resultados

Para facilitar la interpretación de resultados de muchas temas diversas, os he dividido en secciones que incluyen algo de discusión:
1. Demográfico
2. Las bandas
3. Estabilidad de las bandas
4. Fertilidad/fecundidad
5. Interacciones entre machos
6. El éxito del semental
7. Liderazgo
8. El conducto de defensa contra los depredadores
9. Los mulos y los burros
10. Observaciones especiales

1. Demográfico.

Al fin de nuestra estancia había 141 o 142 cimarrones de más de un año y 14 potrillos. Debido al dificultad de contar potrillos cuando están tumbados, puede haber sido 16. Al inicio contamos 17 y por lo menos una se murió (véase Bajas).

Antes de nuestra llegada había una fuga de 4 mulos machos, grandes y maduros sexualmente, de la estancia. Ya había uno en la banda de Amiguete, hija de la yegua torda suya que escapó ya preñada (la con hierro). Un soltero, Mechas, que está cojo, anda con un mulo y otro caballo capado, probablemente liberados del hato después una vida de trabajo. En total, 6 mulos. Y 2 burros desde siempre.

Bajas.

a) Durante nuestra estancia.

El semental Careto, el más sociable de todos, se murió con síntomas de tétano (detalles abajo en sección 5).

Una potrilla de varias semanas se murió de una infección de la oreja causado por una infestación de garrapatas. La madre ya la había abandonado el día anterior; iba vagando en círculos con la cabeza a un lado. Karelhia examinó el cuerpo y tenia gusanos hasta el cerebro.

Yegua baya, de Ramon, careta calzada, 7 años: estaba muy flaca antes de morirse.

b) Encontrados ya muertos pero relativamente reciente.

Total: 1 semental, 4 yeguas, 1 potro 1 año, 7 potrillos. Nunca hemos visto tanta muerte. Con los 16 que estaban vivos al final de nuestra estancia, habría sido 23 potrillos, lo normal para estas fechas.

Había también una estampida pocos días antes de nuestra salida; después 2 días encontramos una potrilla perdida, muy débil, y conseguimos guiar la manada en cima de ella, pero si sobrevivió o no, no sabemos.

2. Las bandas.

A pesar de las grandes dificultades por averiguar quién está en cual banda, está cada vez más claro que algunas yeguas son leales a sus sementales año tras año, mientras otras vagan bastante entre bandas.

Una observación nueva fue que los solteros tienen dos estrategias sociales: a) vivir en una banda de solteros, a la cual las potras se juntan cuando salen con celo; b) vivir dentro de la banda natal de un semental que les tolera. Son dos: Dorado y Elegante. Así estos solteros se vinculan con las potras de la banda antes de su dispersión natal. También, cuando varias bandas se juntan, investigan las potras de estas bandas sin que su semental protesta; su acercamiento es de muy bajo tono y no ofende al semental.

Es interesante notar que uno de los sementales tolerantes es Elegante, el que en 2008 no podemos averiguar si fue semental o soltero, ya que se vio a veces con yeguas y a veces con solteros. Sin embargo en 2009 le vimos recuperar un potrillo en circunstancias difíciles, lo que sugiere que fue ya un semental con experiencia. Dorado, el otro tolerante, fue visto jugando o descansando con solteros en 2008 y 2009.

Las bandas:

Amiguete, 8 yeguas, 2 potrillos, 3 potros 1 año. Sigue muy pacífico, amistoso con todos, a menudo separado de sus yeguas y vagando entre otras bandas; sin embargo es el semental que más hemos visto recogiendo sus potrillos, o vigilando potros o yeguas mientras estos duermen.

Bambino, en su segundo año como semental, ha perdido sus yeguas originales y ahora tiene 3 distintas. Una torda con hierro fue cubierta por un burro después de Bambino. (Es la torda original de Amiguete en 2007, que escapó de la manada mansa y dio luz a un mulo; vista también con Elegante).

Careto fue con 12 cabezas (mínimo 6 yeguas 4 jóvenes) y 2 potrillos, que perdió a Jotero 7.4 (véase sección 5 abajo) cuando estaba paralizado con tétano.

Dorado (verificar) 6 yeguas, 3 potrillos, 4 potros 1-2 años, 1 potra 2-3 años, 1 potro 2-3- años (Vaso de Leche) y 4 solteros. Se lleva muy bien con los solteros, una característica que hemos visto todos los años de observación. La mayoría de estas yeguas fueron con él 2009.

Elegante(verif.) 9 yeguas 4 potrillos 1 potra 2 años, 3potros 1-2 años, 4 solteros. En 2008 Elegante iba a veces con los solteros y a veces con yeguas, y ha seguido tolerante de solteros. Es muy vigilante, a menudo ayudado por un soltero o más. Tiene una yegua negra que en 2008 vagaba en todo lado pero 2009 y este año está con él, también su potra 2 años.

Furia 9 yeguas, 4 potrillos, 1 un año. Una de las yeguas fue con Bambino 2009 y algunas? otras no fueron con Furia 2009. También 2 mulos.

Guapo 8 yeguas, 7 1-2 años. 3 potrillos. Ha desparecido su yegua baya muy delgada que estaba siempre a su lado durante 2008 y 2009.

Humo 9 yeguas, 5 potrillos, 3 1-2 años, y un mulo que molestaba MUCHO a las yeguas hasta que Humo le expulsó violentamente.

Jotero quitó la banda de Careto, acabando con más que 30 cabezas. Sin embargo, iba perdiéndolas poco a poco hasta que acabó con 13 yeguas, 7 1-2 años y 5 potrillos.

Lazán 8 yeguas incluso una torda delgada con síntomas de tripanosoma y una baya clara, 3 1-2 años, 4 potrillos (perdió una con gusanos en la oreja).

Orejas no tiene yeguas este año: va con solteros.

Padrote al final 7 yeguas incluso Manchas, 2 1-2- años, 2 potrillos. Es más agresivo en sus contactos con otros sementales (está solo en su segundo año como semental). Algunas de estas yeguas son de Careto.

Ramón 2 yeguas incluso una joven grande chocolate, 2 1-2 años. Es el pequeño macho que amansó Ramón el año pasado y luego le soltamos, en su primer año como semental.

 

Se reconoce Vaso de Leche fácilmente de lado (con otro soltero y una potra de la banda de Dorado) o de cara (con la misma potra y un potrillo que no es de la potra)

Total: 12 sementales, 76 yeguas de las cuales algunas tienen 3 años; 35 jóvenes de 1-2 años, lo que corresponde con el doble del numero normal de potrillos después de perder algunos en el invierno; 20 solteros de los cuales algunos tendrán 3 años. Total 143, el número que contamos cuando están todos juntos. Entonces a pesar de nuestras dificultades de contar exactamente cuantos hay en cada banda, dado que algunas yeguas vagan de banda a banda, creemos que estas figuras son más o menos fiables.

La proporción baja de machos comparado a hembras (32:76) no es necesariamente relacionado a una mortalidad más alta entre machos, porque en algunos años los vaqueros han quitado algunos solteros para domar, aunque no necesariamente cada año: antes de 2007, Dr. Vargas estima por norma 5 o 6 al año; desde 2007 a 2010, solo 4 en total.

Distribución de las bandas

En esta población, es normal que las bandas se juntan de manera que no se puede distinguir una de otra. Contamos el número de bandas distinguibles 53 veces, es decir 2 veces durante cada periodo de observación.

En total hay 13 bandas, 12 natales y una de solteros. Es normal que los solteros y las bandas de los sementales nuevos (en 2010 había solo una, la de Ramón) andan separados de los grupos grandes. Descontando estas dos bandas, de las 53 observaciones:

3. Estabilidad de las bandas.

  1. Algunas yeguas son muy leales a sus sementales, p.e. la capina de Careto, que estaba con él desde 2007 y fue la que más se defendió contra Jotero, intentando repetidamente a volver a Careto (véase 5 abajo para detalles).
  2. Las potras en la dispersión natal suelen juntarse con los solteros, poco a poco separándose con uno en particular.
  3. Sin embargo un nuevo semental suele perder sus primeras yeguas y aparecer con otras el año siguiente.
  4. A veces un soltero consigue acompañar una yegua madura, a menudo con potro, durante varias días antes de perderla.
  5. Algunas yeguas se mueven de banda a banda frecuentemente p.e. la negra fue vista con un soltero (un Nico), con Lazán y un poco en todo lado en 2008; tenía una potrilla. En 2009 fue con Elegante aunque también vagando algo; en 2010 está con Guapo, su potra de 2 años y una potrilla, o con Elegante.
    Manchas estaba con los solteros en 2007; en todo lado 2008; en 2009 con Elegante, que la cubrió después del nacimiento de su potrillo; en 2010 vista con el soltero Sevillano, recogida por Elegante, volvió a Sevillano, perdió su potro (1 año) en una estampida e iba sola, muy deprimida, hasta que Padrote la recogió. Rechazo sus intentos de cubrirla hasta re-encontrar su potro, cuando le aceptó.
    La yegua torda con hierro, madre del mulito, estaba con Amiguete 2007, 2008, 2009 pero en 2010 estaba con Furia y su potrillo, hijo de Amiguete.
  6. En otras poblaciones, las yeguas que vagan de banda a banda suelen perder sus potrillos, en parte debido a la agresión que reciben de las yeguas de la banda, al inicio de juntarse con ellas, lo que las fuerza a moverse y a menudo disturbe el mamar del potrillo. Sin embargo en esta población, con su nivel bajísimo de desplazamientos y sus bandas no tan definidas, no parece que afecta su habilidad de criar un potrillo.

4. Fertilidad/fecundidad.

  1. Durante los 4 años de observación, la población se ha mantenido a 142-144 individuos (no contando potrillos), con 12 -14 sementales y una banda de solteros.
  2. Tenemos un problema especial porque no distinguimos con certeza entre hembras de 2 a 4 años, debido al hecho que todos tienen la cola corta y hay una variación natural en tamaño. Es decir de los 76 no sabemos cuantos están bastante maduras para criar, pero será como mínimo 60.
    Normalmente vemos hasta 25 potrillos nacidos; es posible que nazcan más 5, total 30, con mortalidad 17% hasta 1 mes.
    Nunca hemos visto una yegua con un potillo y un potro de un año; sin embargo es normal ver los potros de 1 año mamando.
    Entonces parece que las yeguas paren en años alternos.
  3. Turner 2007, en un estudio de mustangs en condiciones variadas, concluye que un nivel alto de estrés debido a clima, medido por corticoides en el estiércol, reduce fertilidad y que en condiciones adversas, criarse en años alternos es normal.
  4. Puede explicar:
    1. Porque un semental que cubre una yegua en el celo del parto, a menudo no parece muy animado. La yegua nunca tiene potrillo el año siguiente.
    2. Porque hemos visto los solteros cubrir estas yeguas (con el celo del parto) sin ningún protesta del semental, que viene a ver que pasa, hace Flehmen y pierde interés. Los cubriciones estaban inadecuados.

Es decir, parece que las condiciones de estrés climático que sufren nuestros cimarrones, reducen el nivel de LH y la yegua, aunque pasa celo, no ovula. Puede ser que el semental experimentado está capaz de detectar la diferencia, pero el soltero no. No sabemos si estas cubriciones por los solteros son inadecuadas por la falta de experiencia del soltero o por falta de estimulación, a través del órgano vomeronasal. De misma forma hemos visto un semental cubrir, bien y repetidamente, a una yegua con celo, perder interés en ella y no protestar cuando un soltero cubre (inadecuadamente) la misma yegua varios días después.

5. Interacciones entre machos

Coleccionamos 124 observaciones entre machos usando solo las observaciones cuando los dos individuos de podían identificar y cuando todo la interacción estaba descrito.

Entre dos sementales: 34, de las cuales 12 fueron claramente amistosos: acercamiento sin demostración, tocar hocicos, 4 con contacto amistoso/juego suave;

Un saludo amistoso entre Elegante y Bambino. Las lluvias empezaron pronto este año y los caballos estaban en buena forma.

Incidente especial: Jotero quita las yeguas de Careto. El primer día no vimos a Careto y su banda, lo que nos extraño porque Careto siempre se había encontrado con otras bandas. El tercer día le encontramos muy separado y con actitud de dolor, al lado de su banda. Las yeguas se espantaron por un camión pasando y huyeron, pero al ver que Careto no estaba siguiendo, galoparon en círculos cerca de él. Careto estaba muy cojo y se movía con dificultad.

El día siguiente, Careto y su banda estaban pastando a unos 800m. de otras bandas: J, H, R, y P, todos juntos. De repente las yeguas C se dirigieron directamente a esta manada y con determinación. Careto las siguió como pudo, muy cojo, el dorso encorvado y las piernas separados, evidentemente con dolores agudos en todo su cuerpo.

Cuando las yeguas llegaron a la manada, Jotero galopó alrededor de ellas recogiéndolas. Careto llego y le enfrento con un manotazo y chillido pero Jotero le ignoró. Careto intento varias veces de pararle pero Jotero no le hizo caso: continuó galopando en círculos recogiéndolas. La yegua C capina intento repetidamente a volver a Careto pero Jotero la persiguió con furia.
Mientras tanto, Humo separo su banda.

De repente Careto se giro y se marcho en línea recta hacia el este. Intento varias veces beber de los charcos pero pareció que no pudo. Siguió en su línea. Cuando llego a algunos 400m. de la manada, Ramón abandono su banda y corrió por detrás pero al llegar, Careto aplasto sus orejas y le envió atrás con un empujón de la cabeza, continuando solo.

(Nota: Ramón se parece mucho a Careto: pequeño, con la misma forma de cabeza inusual y los mismos calcetines atrás, pues pensamos que es su hijo.)

Jotero persiguió la yegua capina hasta que consiguió juntar a ella y el resto de la banda C con sus yeguas, teniendo así más de 30 cabezas. (Sin embargo iba perdiéndolas poco a poco hasta el final de nuestra estancia cuando tenía 20 incluso los jóvenes.)

Un vaquero vio a Careto inmóvil el día siguiente pero al segundo día le encontramos muerto en un charco donde no fue posible ver sus dientes. Sus síntomas corresponden con tétano.

Entonces Jotero nunca peleaba con Careto, simplemente ignoró las señales que los sementales normalmente respetan entre si. Y Careto dimitió.

Estos resultados no demuestran diferencias en proporciones de contactos amistosos o confrontaciones comparado a 2009 a pesar de que las yeguas de Careto, que poco a poco abandonaron Jotero, estaban libres para competición entre los sementales. Lo que sí se noto es que los confrontaciones de Padrote fueron más agresivos y demostrativos que los de los demás sementales.

Una interacción notable fue entre Humo, que es grande y mayor, y el pequeño Ramón, en su primer año como semental. Humo se acerco de manera amistoso y Ramón se planto delante de sus yeguas, tenso. Sin embargo Humo le saludo amistosamente, Ramón se relajo y Humo se iba. Demostró de nuevo la falta de jerarquía entre estos sementales: por tamaño, edad, fuerza y experiencia, Ramón es claramente inferior a Humo, sin embargo Humo respeto sus señales.

6. El éxito del semental

Se considera que el semental exitoso es aquel que consigue criar más y mejor potros durante su vida. En esto hemos visto que varios factores influyen:

  1. La posibilidad de robar cubriciones como soltero;
  2. Como semental, conseguir más y mejores yeguas;
  3. Mantenerlas;
  4. Cuidar los potrillos.

Lo que no entra, en contraste a otras poblaciones, es el conseguir los mejores pastos ya que todos pasten juntos la mayoría del tiempo y no desplazan otras bandas.

Hemos visto diferencias en las tácticas o estrategias adoptado por los machos.

  1. Los solteros tienen dos estrategias: la de ponerse en una banda de solteros (los llamamos los “Latin Kings”), o la de infiltrar y vivir dentro de una banda natal con un semental tolerante (los “topos”). Los topos tienen más posibilidades de robar cubriciones, o sea dentro de su banda o cuando las bandas se juntan, aunque no hemos visto una cubrición exitosa con una yegua con un potro de un año, la que es fértil.
    Tampoco hemos visto ningún intento de robar yeguas o cubriciones por parte de los Latin Kings.
  2. Conseguir yeguas. Vemos las potras en la dispersión natal juntarse con los Latin Kings hasta que uno la separa como suya.
    Ya que muchas yeguas vagan libremente entre bandas, parece que son ellas que escogen el semental. Se nota que la segunda yegua de un semental nuevo suele ser una delgada, no muy buena o enferma.

    En otras poblaciones de cimarrones, mustangs etc., los sementales normalmente llevan cicatrices o heridas abiertas, testimonio de sus intentos de conseguir yeguas por la fuerza o por mantenerlas contra los intentos de los solteros a robarlas. Ninguno de nuestros machos lleva cicatrices: son todos inmaculados. Tampoco hemos visto intentos violentos de conseguir yeguas aparte de la corrida de Padrote en 2009, lo que pareció el resultado de confundirse sobre la identidad de la yegua (y tampoco fue violento en el sentido de tener una batalla fija). Sugerimos que cualquier herida puede llevar a la muerte en el invierno, con sus inundaciones de agua sucia y las plagas de insectos: una selección natural brutal para la convivencia pacifica.

  3. Mantener las yeguas. De nuevo, parece que son las yeguas que deciden quedar con un semental, ya que sus oportunidades de vagar son más que en otras poblaciones. No hemos visto un soltero intentar quitar una yegua de un semental. Tampoco hemos visto un semental viejo perder sus yeguas: en cambio, son los sementales más mayores los que tienen más yeguas, a menudo 7 a 9. Aunque Bambú estaba claramente incapaz de defender sus yeguas físicamente antes de su muerte, las mantuvo sin dificultad. Entonces el mero hecho de sobrevivir una vida larga garantiza un cierto éxito al semental en estas condiciones tan difíciles.

    Sin embargo se ve que los sementales nuevos apartan sus bandas de otras, no metiéndose en la manada. En su segundo año, suelen juntarse más.

    También se nota que algunos sementales, notablemente Jotero y Padrote, están mucho más propensos a recoger sus yeguas a menudo, que otros. Amiguete está muy casual con sus yeguas, a menudo dejándolas y vagando saludando a otros sementales. No sabemos si pierde muchas o consigue así cubrir las yeguas de otros sementales, pero lo que es cierto es que hay 7 potrillos sabinos con madres de capa sólida en bandas de sementales de capa sólida, lo que no parece posible genéticamente si el semental fuera su padre. Amiguete es el único macho sabino. (La capa llamada sabina corresponde a la capa genéticamente llamada overo y es dominante: Bartolomé et al. www. pottoka.info.)

Jotero recoge sus yeguas. Se nota que algunas le ignoran: no son yeguas de su banda.

  1. Cuidar los potrillos. Amiguete es el semental que más cuida a sus potrillos, recogiéndoles si vagan lejos de la banda o si quedan atrás en una huida y guardando los potros mientras duermen como si fuera su madre. Nunca hemos visto a Jotero recoger un potrillo y en una estampida normalmente va delante de sus yeguas y potrillos, posición en que nunca se ve Amiguete.

    Es decir, parece que la estrategia de Amiguete es la de cuidar sus potrillos más que las yeguas, mientras la de Jotero es al revés. Desafortunadamente solemos no poder averiguar quien es el padre de cual potro, entonces no sabemos cual de estas estrategias tiene más éxito.
    En fin, la manera exacta en que los sementales compiten entre si por ser el criador más exitoso no es tan claro como en otras poblaciones.

Agresiones de las yeguas

Coleccionamos 44 observaciones de agresiones de yeguas, usando sólo las en que los individuos fueron identificables y todo la interacción estaba descrito.

No vemos ninguna evidencia de jerarquía de dominancia entre yeguas. La mayoría de las agresiones tienen una causa próxima clara.

Una yegua de la banda de Humo, aleja su potra del mulo Escopeta, con un empujón de la cabeza. La potra asustada aplasta la cola.

7. Liderazgo

Aunque la literatura popular, sobre todo la de la “doma natural” en todos sus variedades, pon mucha hincapié en la figura de la “yegua líder” de la banda, no hay un estudio científico sobre la tema en los caballos cimarrones. Nico colecciono 211 observaciones de bandas en fila por detrás de un líder y no pudo confirmar que hay una yegua distinta que siempre es la líder de una banda determinada. En las bandas pequeñas, por ejemplo las de un semental nuevo, es más normal que haya solo dos yeguas, una más mayor que la otra, y en estos casos suele ser la mayor que va delante. En bandas más grandes, no: cualquier yegua puede ser líder en cualquier marcha en particular y los jóvenes también a veces van delante.

Sobre la marcha la banda va en fila con el semental, aquí Humo, el último. Están cruzando del sur hacia el norte a primera luz, después de pasar la noche al extremo sur.

Este hallazgo se ha confirmado por Raquel con nuestra manada de pottokas en España. Aunque hay solo dos bandas, permiten la observación más detallada que sugiere que es el movimiento con determinación que mueve los demás, no un individual en particular. Entonces liderazgo hay, líderes como individuos que tienen un rol particular, no.
Seguiremos con la tema.

8. El conducto de defensa contra los depredadores.

La población ofrece una oportunidad especial para estudiar el conducto de defensa, del cual no hay un estudio científico, porque sufre depredación a niveles casi naturales del puma y jaguar. No se practica la eliminación de los depredadores en el hato excepto cuando, como ocurrió en este año, uno está responsable por la muerte de muchos terneros. Normalmente se limita a cazar chiguiri (capibara), venado y conejo, de los cuales hay abundantes – pero siempre les gusta los potrillos.

Los vaqueros montados, a menudo recogiendo las vacas, también provocan la huida de los caballos simplemente a la vista, aunque nosotros de pie, no.

Este año coleccione 50 ejemplares de huidas, sustos y movimientos de defensa, incluyendo unos pocos cuando los estímulos que normalmente provocan la huida estaban presentes pero no tenían el mismo efecto. Un análisis detallado está en progreso pero es complejo. Sin embargo se puede identificar los siguientes factores:

  1. Evitar las zonas peligrosas. El jaguar queda en los bosques, sobre todo al norte del recinto.

    Nunca hemos encontrado caballos, huellos o heces allí. Alrededor de la laguna al norte, bordeado por una franja de hierba rica rodeado por floresta alta, los caballos pastan raramente y están notablemente más asustadizos que en la sabana abierta.

    El puma caza en sabana abierta, los pastos más preferidos por los caballos, pero es más visible donde no hay mata.

    Al final de una estampida la manada siempre llega a parar en la parte más abierto de la sabana.

  2. Vigilancia. Mientras vigila un caballo lleva su cabeza con sus ojos aproximadamente al nivel de la cruz, es decir, más alto que en descanso cuando todo la cabeza está por debajo del nivel de la cruz. Los ojos están abiertos.

    El semental pasa más tiempo vigilando y levanta su cabeza más a menudo mientras come, que las yeguas. Estamos coleccionando datos; aunque están todavía escasos, indican que el semental vigila 2-3 veces más que las yeguas. Cuando no levanta la cabeza mientras pasta es cuando hay una yegua claramente vigilando.

  3. Alerta. Al detectar movimiento sospechoso, el caballo sube la cabeza unos 30cm., con un movimiento brusco, provocando una tensión en todo la columna que a menudo también levanta la cola algo. La brusquedad del movimiento actúa como señal a los demás.

    Si no fue el semental el primer para ponerse en alerta, de inmediato se orienta hacia el disturbio en alerta; puede bufar.

  4. Agruparse. Al ver su semental en alerta, la banda se agrupa por detrás de él disminuyendo el área que ocupa. Puede a) continuar alejándose del disturbio o b) esperar a ver si el semental se relaja, mirando a él o al disturbio.

    También se ve que, cuando un caballo está alejado de la banda y ve algo que le disturbe, se dirige en inmediato a la banda y se esconde entre ella.

  5. Agrupar como señal. Cuando dos o tres miembros de una banda se agrupan, los demás también. Al ver una banda agruparse de repente, otras bandas cercanas también se agrupan.

    Esto pasa incluso cuando no pueden ver el disturbio, entonces es la vista de una banda agrupándose que actúa como señal para ellos a hacer lo mismo. En estos casos el semental se pone en alerta e intenta detectar el disturbio.

  6. Sonido de huida como señal. El sonido de una banda galopando en huida puede actuar como señal para otras bandas a agruparse en alerta incluso cuando no pueden ver la banda en huida.
  7. Avanzar (semental). El semental en alerta puede avanzar algunos pasos hacia el disturbio, con su cuerpo y sus movimientos tensos.

    Si hay otros machos en la banda, suelen girarse hacia el disturbio y venir a ponerse en paralelo a él, en alerta. Suelen interponerse entre dos caballos ya en línea.

  8. Resolución: relajarse o alejarse. a) Relajarse puede tomar su tiempo, los vigilantes quedando en alerta durante segundos, minutos o hasta un medio hora aunque las yeguas empiezan a pastar de nuevo.

    Aalejarse, más o menos deprisa según el disturbio. A bajos niveles, cuando se alejan a paso, la banda va delante y el semental queda entre ella y el disturbio; puede parar, girarse hacia el disturbio y mirarlo de nuevo, varias veces.

  9. Huida. Una alarma seria provoca la huida a galope de toda la banda agrupada, en sincronía de velocidad y dirección. Si hay otras bandas grandes cercanas se dirige hacia ellas incluso cuando esto implica acercarse algo al disturbio (las vacas hacen lo mismo).

    Normalmente el semental sigue la banda o toma una posición lateral hacia la parte trasera de la banda, poniéndose entre ella y el peligro; se ha visto Amiguete en llena estampida volver y galopar hacia el peligro para recuperar potrillos o potros. Sin embargo Jotero suele andar primero de su banda.

  10. La vista de una banda huyendo como señal: provoca que otras bandas cercanas se agrupan y se juntan con las bandas huyendo hasta que toda la manada está huyendo junta.
  11. Las vacas en estampida pueden provocar que los caballos también se asustan y se juntan con ellas en estampida.
  12. Una estampida puede durar hasta 20 minutos, los caballos galopando varios kilómetros antes de pararse. Si la estampida está provocado por los vaqueros recogiendo las vacas, se ve los caballos empezar a correr con las vacas, luego separándose y siguiendo otra dirección.
  13. Llegar al parar. Al final de una huida se dirigen hacia la sabana abierta, donde empiezan a trotar y luego andar a paso, separándose en sus bandas y relinchando mientras localizan sus potros y sus compañeros, hasta que se calman.
  14. La piña. Una media hora después del final de una estampida seria, cada banda suele formar “piña”. Las yeguas se ponen en un semi-círculo, muy apretadas y con las cabezas adentro, mientras el semental se orienta perpendicular al eje central con el viento pasando su cuerpo hacia las yeguas. No admiten los jóvenes ni los miembros de otras bandas. Quedan así durante unos 15 minutos (¿) sin moverse.

La piña es una formación concreta y destacada, distinto de las agrupaciones informales que hacen a veces en descanso.

Discusión.

Las alarmas y huidas pueden ser más o menos serias según su provocación y el sitio. Algunas empiezan tan rápido que no se ve un desarrollo, solo caballos saliendo a galope sin mirar a ver lo que fue el disturbio. Así un potro de un año, algo perdido en la mata e invisible, consiguió arrancar la manada completa en estampida. Otros sustos llegan a nada rápidamente. A pesar de la variación, varios puntos impresionan:

  1. Los roles del semental y las yeguas son distintas. El semental vigila más, se alerta más y los machos son los únicos propensos a enfrentarse con el peligro. Las yeguas suelen esperar y seguir su decisión, como concluye Rifa (1990), lo que fue claro cuando las yeguas de Careto se asustaron pero galoparon en círculos sin alejarse de él (detalles arriba sección 5).
  2. El susto provoca agrupación antes de la huida. La huida es más efectiva cuanto más cuerpos juntos actúan en sincronía, por el efecto de confundir el ojo del depredador.
  3. La agrupación y la sincronía de acción pueden actuar para calmar un individuo o banda de la misma forma que pueden actuar para arrancarlos. Así un individuo o banda galopando hacia un grupo calmadamente pastando, puede calmarse al llegar o puede asustar todo el grupo. En este momento no sabemos cuales señales pasan entre ellos para determinar el resultado.

    Tampoco sabemos porque unas yeguas perseguidas a buen galope por un semental (o más bien un mulo) pueden pasar dentro de una banda calmada sin evocar ninguna señal de susto entre ellos. Sin embargo el huir siempre provoca que la yegua busca esconderse dentro de una banda.

    El año pasado, la yegua perseguida por Padrote pasó a través de dos bandas; cuando no la dejó parar, en desesperación la yegua galopo hacia nosotros observadores, la única banda que la quedo.

    De misma forma los caballos cojos o demasiado débiles para mantenerse con la manada en estampida, suelen buscar su refugio entre vacas calmadas.

  4. La huida se cumple con una sincronía perfecta y sin colisiones: se ve una distancia de un metro entre los caballos (excepto potrillos y sus madres).
  5. Los primeros en una huida a menudo son jóvenes, que galopan más rápido que las yeguas; sin embargo se los ve cambiar dirección si parece que la manada no está siguiendo. Así no son líderes sino sincronizadores también.
  6. Durante una estampida prolongada los potrillos nuevos suelen no conseguir mantenerse con la manada y quedan atrás, parados y perdidos. Así serían fácilmente cogidos por puma. Entonces, la estrategia de caza del puma ¿es de captar un potrillo por ataque de sorpresa (lo que no parece fácil), o es de provocar una estampida y atacar quien queda atrás?

El juego de sincronía, entre dos potras, una práctica para la huida seria.

9. Los mulos y los burros

A diferencia de otros años, había 6 mulos, todos machos enteros, entre los caballos. Uno, de 2 años, es hijo de la yegua torda con hierro; se crió en banda A y siempre ha jugado mucho con los potros. Los demás son fugitivos del hato. Causaron mucha molestia a las yeguas con su hipersexualidad obsesiva. Lo curioso fue que los sementales los ignoraban incluso cuando estaban intentando montar yeguas y estas chillando y dándoles patadas repetidas (lo que hace ninguna impresión sobre un mulo). Vimos una yegua atacar un mulo cuando molestaba su hija, pero nunca un semental ayudar a una yegua molestada. Un mulo, en banda H, persiguió dos yeguas intentando robarlas, repetidamente durante dos semanas. Al ver sus yeguas despareciendo, Humo iba a recogerlas para reunirlas con la banda, pero recogió el mulo con ellas cada vez. El disturbio fue incesante, tanto que un potrillo nuevo estaba en peligro de nunca tener la paz para mamar. Pero por fin Humo perdió su paciencia y ataco el mulo en serio, mordiéndole, pegándole con los brazos y dándole patadas hasta que le expulso de la banda – prueba que estos sementales saben y pueden pelear si les toca.

Desde 2007 hay dos burros, que de misma forma son ignorados por los sementales incluso cuando intentan cubrir las yeguas, que se defienden adecuadamente. En la gran recorrida de Padrote en 2009, cuando consiguió su segunda yegua por perseguirla a galope hasta que los solteros no podían más, un burro permaneció pegado a ella hasta el final; Padrote no hizo caso de él incluso cuando se interponía entre Padrote y la yegua.

Los caballos tampoco hacen caso cuando los mulos dan la alarma, que es frecuente.
Entonces parece que los caballos no incluyen los burros y los mulos en sus relaciones sociales, como no incluyen las vacas.

Destaca el antropomorfismo, o antropocentrismo, que se suele oír en las interpretaciones de las relaciones sociales entre el caballo y el humano.

10. Observaciones especiales

  1. La yegua recogiendo. Vimos una yegua recoger su potrillo son exactamente la misma postura como el semental cuando recoge sus yeguas, con la cabeza baja y balanceando y las orejas aplastadas. Es considerado normal en el macho pero nunca visto en la hembra.
  2. El potrillo “wanderer”. Un potrillo en banda E, no completamente nuevo sino de una semana o algo más, vago aparentemente independiente de su madre, con su hocico levantado de forma que su cara estaba horizontal. Estaba descoordinado, iba en círculos y no daba señal de reconocer o reaccionar a su alrededor o a otros caballos. No le vimos mamar o comer, de hecho no fue posible distinguir quien fue su madre ya que los demás caballos le ignoraron. Sin embargo estaba físicamente sano, no débil o delgado. Durante los próximos diez días sus síntomas se aflojaron y su comportamiento se normalizo hasta que por fin le vimos mamar.

    Pareció un caso de daño neurológico debido a falta de oxígeno durante el parto. Tales potros se conocen en inglés por “dummies”, “wanderers” o “wobblers” (bobos, vagabundos o balanceadores) y aunque se normalizan por fin, suelen necesitar esfuerzos enormes por parte de sus cuidadores. Ya que el potrillo no fue nuevo es algo de misterio como sobrevivió.

Dorado habla con un potro mientras otros se disfruten bañándose en un charco. La yegua preñada central es Elegantina, por su semblanza a Elegante.