Segundo Curso año 2009

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Segundo curso (año 2009)
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Cátedra Libre de la Universidad Centro occidental Lisandro Alvarez (UCLA), Barquisimeto, Venezuela

Los solteros jugando al amanecer

Los solteros jugando al amanecer

Segundo curso internacional de etología y doma
Hato los Camarucos, Mantecal, Apure Abril 2009.

Nota: en el resumen del primer curso, 2008, se encuentra una introducción a la manada de cimarrones y sus condiciones de vida.

Había un buen grupo de alumnos: Delia, una domadora profesional de alta escuela; Nacho, un domador profesional de “doma india”, de Argentina; Joana, una chica joven formándose para una carrera profesional con caballos; Ramón, que tiene sus propios caballos y un ojo impresionante para observaciones; Eva, su mujer, veterinaria; Pedro, brasileño, profesor de ganado en el instituto de ¿?; Toño, jinete y juez de doma clásica; Diana, acróbata y actora; Espe y ¿, aficionadas y alumnas de Delia; Isabela, estudiante de bellas artes; Carmen, la fotógrafa…también Arturo, del hato, y Zoila, de Mantecal, que vino un par de días.
Profesoras: Lucy, Vane, Raquel

Las observaciones.

Métodos y metas.

Hicimos las observaciones como el año pasado, llegando con la alba en el camión pequeño y estando allí 4 horas. Tuvimos varios prismáticos, un contador y un cronómetro. Una noche acampamos en Flor Amarillo para observar la trayectoria de noche de los cimarrones. Intentamos trabajar en parejas, uno mirando y hablando mientras el otro escribe. Desarrollamos una manera de codificar el escrito y luego, vuelto al hato, se realiza una sesión para comparar notas y hacer una copia clara.

Nuestra primera meta fue la de identificar cuanto posible cuales yeguas son con cual semental. Hay muchas yeguas alazanas y muchas castañas claras, casi el mismo color en cierta luz. También hay muchas que son de la misma capa aunque sin extremidades negras ni oscuras, pero que tienen crin y cola medio alazán, medio negro. Para hablar entre nosotros, llamamos esta capa camaruco, por el hato (es un árbol).

Queremos clarificar lo que sospechamos el año pasado, que los sementales jóvenes o flacos quedan con sus yeguas separadas de la masa, y cómo consiguen yeguas.

Listamos todas las interacciones obvias en las cuales podemos identificar con certeza los individuos. Nos interesaron sobre todo las interacciones entre sementales, pues ¿cómo un semental consigue que otro no cubre sus yeguas, cuando van tan apretados? Por este hábito, está claro que no podemos notar todas las interacciones, pero mientras acumulamos ejemplos deberemos ver lo que está pasando.

Listamos todos los comportamientos que vimos, uno por uno, y los organizamos como una etograma, es decir, un registro de todos los comportamientos vistos con la definición de cada uno (no hemos incluido aquí conductas que sabemos que ocurren, pero que no hemos visto, p.e. parir). El ecograma es en presentación PowerPoint, en un DVD. Cuanto posible, cada comportamiento tiene foto. Con algunos, llegamos a tener algunos datos numéricos. Por su forma, será fácil añadir o cambiar datos en otros años.

Hicimos observaciones más detalladas sobre la defensa, ya que esta manada tiene mucha más depredación que otras poblaciones estudiadas.

Hay otros que observan también

Hay otros que observan también.

Resultados

Empezamos el 3 de Abril y había 22 días de observación. Había un poco de pasto verde debido a una lluvia 3 semanas antes, y los cimarrones estaban un poco mejor físicamente que el año pasado.

Población

Contamos 143 cabezas de un año arriba. Un día había 24 potrillos; al final de nuestra estancia, contamos 23, pero entremedio se había nacido 4. Si los totales son correctos (a veces los potrillos se tumban tan planos que es fácil no contar todos), se perdió 5, o 17,8%, lo mismo como el año pasado. No encontramos restos.

Había 3 yeguas en condición flaca y preocupante: una torda súper flaca; una alazana de banda D, cordón corrido, con potrillo muy pequeño; una baya cuatro-alba de banda G, con potrillo muy pequeño, alazán, careto con una mancha dentro de la estrella. Esta última es la favorita de Guapo y estaba flaca en 2008 también.

Los vaqueros capturaron 2 solteros. Uno se mató en los corrales, a causa de una fuerte colisión con las vallas del corral donde se soltó. Llegó a la valla tan fuerte, que no la pudo ver y se desnucó. El otro amansamos pero al ver que tenía mínimo 5 años y estaba demasiado pequeño para usar para el trabajo, le devolvemos a la manada, con mucho placer. En su retorno a la manada volvió con Orejas, su antiguo amigo y vale decir que, cuando volvió a ver a Ramón, la persona que le amansó, le reconoció y se acerco aunque estaba suelto en la sabana.

Las bandas.

Enseguida notamos con tristeza la ausencia de Bambú, el gran padrote; los vaqueros nos dicen que se murió durante el invierno. No conseguimos encontrar sus restos. El año pasado estaba fuerte pero claramente artrítico y con muchas cañas en su cara y al nacimiento de la cola, pues estaba viejo. Tenia muchas yeguas; parece que se han repartido entre varios sementales.

Había dos sementales nuevos, Bambino y Padrote.

 

Sementales:

Amiguete: tiene 8 años, es más fuerte, y se ha entrado la manada grande.

Bambino: alazán chocolate, calzado alto pie ¿ y cordón ancho. Tiene 2 yeguas con potros de 1 año, y otra potra de un año. Queda al lado o separado de la manada grande.

Careto, Dorado, como siempre.

Elegante claramente es semental y anda dentro de la masa con su banda. Es pequeño, como Careto, pues es fácil no verle. (En 2008 no aclaramos que es semental, ya que le vimos a veces con yeguas y con los solteros un par de veces.)

Furia, Guapo, Humo, Jotero, Lazan, en buena forma.

Kukua ha desaparecido: fue pequeño y flaco

Orejas. Estaba con una yegua grande con potro, y un amigo soltero. Como el año pasado, quedaron separados de la masa. Sin embargo, su amigo (al que llamamos Ramón) fue uno de los solteros que los vaqueros capturaron, se perdió la yegua también, e iba triste hasta que devolvemos su amigo durante los últimos días del curso. A pesar de estar muy flaco el año pasado, parece más fuerte pero muy pequeño. Los vaqueros dicen que perdió su madre con muy pocos meses de edad y que no es tan joven como pensamos, igual 7 años o más. Tiene dos orejas pero uno está caído aplastado a su cara: Dr. Vargas dice que con muchas garrapatas, a menudo la oreja se infecta tanto que se destruye el músculo. (Hay una yegua sabina así también, la segunda que consiguió Padrote).

Padrote, bayo, es otro semental nuevo. Estaba con los solteros en 2008. Tenía una yegua sabina con potrillo pero al final de nuestra estancia se conseguí otra.

De Noé, no sabemos nada.

Manchas no es macho, es yegua. La vimos con los solteros el año pasado.

Quijote? Siempre hemos tenido confusiones entre Guapo y Lazán si no están muy cercas o al lado de yeguas muy distinguibles. Este año la confusión empeoró por la aparición de otro semental idéntico que algunos llamaron Quijote. Sin embargo, a veces este animal fue por cierto Guapo, a veces Lazán, y algunos de nosotros incluso dudamos su existencia.

Había una banda de 6 solteros

Elegante con su banda

Elegante con su banda

Distribución.

6 días, les encontramos todos juntados.

7 días, en 2 grupos de 50-100

9 días, en 3 grupos o algo dispersos. 2 de estos días corresponden a la noche y mañana cuando dormimos afuera: al trasladarse por la noche, van en fila en sus bandas.

Cuando estaban separados en grupos, a menudo se juntaron de nuevo.

Sólo una vez, banda H quedaba muy lejos de los demás. P y B, las bandas nuevas, fueron típicamente separados de los demás pero en vista.

La mayoría de veces, estaban en sabana abierta o la mata al este. Una vez encontramos bandas A y G al lado de la laguna grande (n.e.). Ambos Amiguete y Guapo estaban nerviosos y banda G se iba a juntarse con los demás caballos en la mata más hacia el este.

Este año se ha reducido su recinto por algunos 70 ha., la parte más cercana al hato donde nunca iban. Para recompensar, se ha sembrado algunos 50 ha. al otro lado de la valla nueva (es decir, para los caballos) con un hierba resistente, aunque no había salido mucho hasta nuestros últimos días. Les encontramos allí, cerca de la valla nueva, 2 veces.
Por la noche, hicieron lo mismo como el año pasado: se iban al sur para dormir, regresando por la mañana. Se dice que es siempre así.

Interacciones

Para los tipos (descripción y fotos) ve la etograma.

Analizamos 46 interacciones entre sementales y otros machos, sean sementales o solteros, usando sólo las en que se podía ver toda la interacción y identificar los individuos.

34 entre sementales, de las cuales 19 amistosas, 8 de juego y el resto acercamiento y contacto del hocico amistoso.

15 con algún señal de conflicto. De estas: 8 veces, un semental vaga cerca de otro, que da un chillido y manotazo. Nunca se aumentó la agresión, sino el primero se iba calmamente.

5 veces, defecó; en 2 de estas, el otro también.

3 veces, un semental embistió a otro y le perseguí algunos metros. Cada vez tenía una yegua con celo.

1 vez, orejas atrás a otro pasando.

12 interacciones entre sementales y solteros, de las cuales 9 amistosos; 7 veces, juego. Una vez, 2 sementales y 5 solteros jugaban muy suavemente entre si.

5 veces, alguna agresión: 3 veces, del soltero hacia un semental (coces o amenaza coz), lo que el semental ignoró; 1 vez, un semental bloqueó el paso de un soltero hacia sus yeguas.

La última vez es la única en que hemos visto un conflicto serio. Padrote, el nuevo semental, estaba pastando algunos 50 metros de su yegua sabina (con potrillo). Del otro lado, aparecieron la banda de solteros con una yegua idéntica y un burro entre ellos. Padrote les acercó a galope, chillo y daba un manotazo, después les embistió furioso, persiguiendo la yegua con su cuello abajo, mientras los demás intentaron quitarla. Padrote les mordió en paso y un par de veces paró, se levantó de manos con otro antes de seguir la yegua. Uno tras otro, los solteros desistieron durante una corrida de ¿45 minutos a buen galope. El burro nunca desistí pero Padrote le ignoraba, siguió persiguiendo la yegua. A veces la yegua galopó hacia bandas natales pero Padrote no la dejo parar, pasaron dentro de la banda y fuera el otro lado sin que el semental (Lazán y Dorado) hizo nada. Por fin la yegua nos vio y galopó hacia nosotros hasta que pudo ver que no fuimos caballos, cuando paró, y Padrote (y el burro) también. Después un par de minutos su propia yegua le relincho e iba hacia ella con la nueva.


Nos pareció que la drama empezó por una identificación errónea.

De las interacciones, no se ve que hay amistades ni conflictos entre individuos especiales (excepto Orejas y su amigo soltero), es más cuestión de si uno tiene una yegua con celo.
Es la temporada de los partos y las cubriciones. Con todos andando juntos o en grupos grandes de varias bandas, una yegua con celo deja su olor para todos, pero no se puede distinguir muy bien quien es hasta llegar a ella. Varias ocasiones, vimos un semental hacer Flehmen y correr excitadamente hacia una yegua, sólo para encontrar un rechazo rotundo porque no fue ella la interesante. Entonces cuando tiene una yegua con celo, su semental está conciente que otros se interesarán, y está listo a bloquear el otro con un chillido y manotazo, señales que el otro siempre respeta. A menudo cubre la yegua con otros machos alrededor, sin problema. A veces, se separa todo la banda a una distancia para cubrirla, mientras los sementales nuevos mantienen sus bandas siempre algo separadas.


Las bandas, su estabilidad, y la formación de las bandas nuevas.

Todavía no lo tenemos totalmente claro cuanto son estables las bandas. Por cierto, cada semental tiene algunas yeguas que son claramente “suyas”: se encuentra siempre con ellas, defiende su derecha de cubrirlas, y cuando se agacha la cabeza para recogerlas, son sólo ellas que se mueven, aunque puede ser que sean dispersas entre otras que no responden. Hemos visto Humo, en varias ocasiones, echar una yegua joven de su banda como es normal si fuera su hija (evitación de consanguinidad).

Sin embargo, no es tan cierto que todas las yeguas tienen un semental fijo. Hay una negra que vaga con cualquier banda y no sabemos quien la cubre, aunque los últimos días la vimos en la banda de Elegante. Puede ser que haya otras así. Al ver una banda un poco separada, cuando los contamos hay algunas que siempre son con este semental, mientras a menudo aparece una o dos otras a azar, que normalmente no van con él. Igualmente a veces vemos una banda de yeguas con un semental que no es suya: por eso, las fotos a menudo nos engañan, y nos las creemos. Los de dos años, van flotando un poco; los de un año normalmente están todavía mamando.

La yegua Gitana, con su hija Gitanita, su hijo Gitano y su potrillo. Esta yegua se encuentra con cualquier banda y es la única que tiene potro casi cada año

La yegua Gitana, con su hija Gitanita, su hijo Gitano y su potrillo. Esta yegua se encuentra con cualquier banda y es la única que tiene potro casi cada año.

Durante los tres años de nuestro estudio, hemos visto en varias ocasiones como se forma una banda nueva. Una potra se mete con los solteros, y anda con ellos una buena temporada: puede ser durante semanas (o incluso meses, ya que nuestra estancia no es tan larga). En 2007 había dos potras con los solteros, que quedaron todos amistosos. Poco a poco se veía que Amiguete se interponía entre ellas y los demás solteros, y finalmente las separó. Manchas iba un año con el grupo de solteros. Este año vimos la potra sabina, la que causó tanto jaleo cuando Padrote la separó, con la banda de solteros, durante varias días. Todo estaba amistoso hasta que se entró un poco con celo, cuando uno intentó cubrirla muchas veces (estaba muy ineficiente y no consiguió) mientras fue otro que estaba él que quiso quedar con ella. Sin embargo, no había gran conflicto entre ellos hasta que entro Padrote. El burro siempre intento interponerse entre el soltero y ella, y luego Padrote y ella, pero ninguno le hizo caso. Los solteros se marcharon a otro lugar lejano al conflicto.

Entonces, parece que los vínculos entre los solteros son tan fuertes que incluso al entrar una potra con ellas, no hay problemas. Los solteros juegan muchísimo entre si, por eso tienen que saber cual es lo más fuerte sin llegar a pelear. Cuando este decide de romper con ellos y hacer harén con ella, tampoco hay problemas.

Aunque hemos visto esta historia varias veces, aparte del incidente con Padrote no hemos visto como se va adquiriendo más yeguas. Sin embargo, la alta mortalidad en el invierno (Ilusión y más 4 pequeños sementales que tenían yeguas entre dos, Bambú, Kukua, Nico) deja bastante yeguas sin sementales. Aparte de Amiguete, no sabemos sus edades, pero algunos tienen más yeguas que otros (ve registro).

 

La defensa.

Esta manada sufre depredación seria (de puma y jaguar), cosa poco usual entre otras poblaciones de cimarrones ya estudiados en otros lados del mundo. A veces, sobre todo cuando están en la mata al norte-este, se espantan y se huyen. También huyen cuando aparecen los vaqueros montados. Aunque no huyen de nosotros pie a tierra (hemos aprendido a andar de una manera que no les espantamos), a veces se ponen un poco en alerta. Por eso, tenemos muchas oportunidades de observar su sistema de defensa.

El puma prefiere carne de potrillo y caza en la sabana abierta.

El puma prefiere carne de potrillo y caza en la sabana abierta.
Por eso es una amenaza constante.

  1. Evitan ciertas zonas, notablemente los árboles altos al otro lado de la laguna norte, donde hay muy buena hierba. No sabemos si la parte sur, donde pasan la noche aunque la hierba está mala porque se inunde durante el invierno, no está frecuentado por los puma. Cuando se espantan, corren hasta la parte más abierta de la sabana antes de parar. Cuando saben donde estamos, paren con el viento en su favor, eso siempre cuando han salido de la mata pero no siempre si los vaqueros les han espantado.
  2. Vigilan mientras pasten, levantando la cabeza regularmente. Se nota que los sementales vigilan más que las yeguas, y son siempre los más alertos a los disturbios.
  3. Al ver algo sospechoso, un caballo se orienta hacia el problema, con la cabeza alta, las orejas fijados adelante, con tensión evidente en todo la columna vertebral hasta la cola.
  4. Lo más normal es que es el semental el primero que se da cuenta del problema, pero si otro caballo lo nota antes, el semental inmediatamente se pone en alerta. Si no huye en inmediato, se mueve para interponerse entre el problema y sus yeguas. Viendo su actitud, estas empiezan de moverse, agrupándose por detrás de él.
  5. El semental puede avanzar algunos pasos y bufar. Si nosotros somos el problema, no para de mirar fijadamente durante varios minutos incluso cuando las yeguas se han calmadas y empiezan de pastar de nuevo.
  6. Si es más serio, todos se juntan y se huyen apretados. Las demás bandas en la zona corren hacia ellos hasta que se agrupa toda la manada en una estampida. En estos casos suelen ser los jóvenes que van adelante, los sementales a los lados de sus yeguas.
  7. Si es un susto repentino, es el semental que se arranca primero y su banda se agrupa por detrás de él.

Entonces hay dos fases de la defensa: primero, el evitar problemas y estar constantemente vigilante; segundo, la comunicación de alarma a través de la postura corporal, agruparse y huir juntos, todos apretados pero sin colisionarse.

En la huida los cimarrones quedan juntados para confundir el ojo del depredador, pero no se colisionan

En la huida los cimarrones quedan juntados para confundir el ojo del depredador, pero no se colisionan.

Los comportamientos.

Están en la etograma (DVD). Casi todos no son distintos de los descritos en otros estudios, salvo que vemos juego entre los sementales y no vemos peleas. Sin embargo hemos visto un comportamiento que no está descrito en otro lado. Se daba cuenta sólo en la última semana y necesitaremos examinarlo más en 2010.

Lo llamamos “hacer piña”. Todo la banda de yeguas y jóvenes se meten en un grupo muy apretado formando un arco de 90-140 grados para descansar, con sus caras juntas y con el viento en sus caras. El semental se coloca perpendicular al eje de este arco, de forma que el viento lleva su olor hacia la banda, bañándoles en él. Se quedan así unos 15-30 minutos (tiempos para averiguar).

Es fácil no apreciar esto como un comportamiento, ya que “no están haciendo nada” y están tan apretados que es difícil distinguirlos, pues uno tiende a saltar a otra banda más interesante. Pues no sabemos si no está descrito en otros estudios porque no estaba apreciado o porque no se hace en otros lados.

Puede ser casualidad, pero también puede ser una manera de vincular la banda con su semental, cosa que es importante en esta manada porque se mezclan tanto. Una vez visto, se lo ve diariamente. No es igual que el descanso de pie normal, en que están todos en línea, caras directamente a la brisa, y no están tan apretados.

 

Discusión

Comparado con las otras poblaciones estudiados, esta manada demuestra caracteres especiales: su tendencia de andar juntos; la gran tolerancia y los contactos amistosos, incluso juegos, entre los sementales; igualmente su tolerancia y juegos con los solteros, que no les molestan intentando robar yeguas.

Sus condiciones de vida también son especiales. Tienen alta mortalidad. La población se mantiene pero no aumenta. Con el nacimiento de algunos 30 potrillos al año, hay que tener 30 muertos, es decir, el 17% de la manada cada año. La mortalidad de los potrillos, algunos por depredación, algunos por debilidad y algunos porque no sobreviven el invierno, cuenta alto. También varios adultos se mueren cada invierno, mayormente por enfermedades traídos por insectos y garrapatas durante los inundaciones; o simplemente por edad, como parece con Bambú. No pensamos que un caballo de más que un año y sano puede ser victima de la depredación, pero los potrillos sí.

Entonces ofrecemos esta hipótesis, que une estas características únicas. Las vemos como especializaciones que ayudan la supervivencia en las condiciones especialmente difíciles.
Como defensa contra depredadores, la huida agrupada y sincronizada es una táctica popular entre los animales de presa sin refugios. Confunde el ojo del depredador ver tantos cuerpos indistinguibles. Es el animal aislado que es vulnerable. Cuantos más cuerpos hay, más efectiva la estrategia.

Entonces el paso imprescindible antes de la huida es la agrupación. Se aprecia su importancia al ver que a veces una banda de caballos o vacas no corre directamente para distanciarse del peligro, sino puede correr más cerca si hay un grupo más grande al otro lado del peligro. Intentamos no espantar los caballos, pero si el camión llega demasiado rápido, y hay una banda separada a un lado de nuestro camino y la masa al otro, los animales corren para cruzar nuestra trayectoria y juntarse con la masa. Agruparse con otros es más importante que alejarse cuanto antes.

Los depredadores y los vaqueros (que cuentan como depredadores) causan estampidas a menudo: en 84 horas de observación, 6 este año. 2 fueron en la mata al lado de la laguna, 4 por los vaqueros. Fue lo mismo en 2008 y 2007.

Para esta manada, entonces, es más sensato no separarse demasiado sino quedarse en bloques grandes listos a huir, ya que pasa tan a menudo.

Sin embargo, esta agrupación provoca problemas de convivencia. En otras poblaciones, las bandas van más separadas, a menudo sin verse, y al encontrarse en terreno común, suele ocurrir un conflicto breve entre los sementales. Normalmente estos sementales llevan cicatrices y marcas debido a tales conflictos y los con los solteros, que constantemente intentan robar yeguas o cubriciones. Nuestras sementales y solteros son inmaculados. Ninguno lleva cicatrices. Durante los 3 periodos de observación, durante la época más conflictiva del año, nunca hemos visto una pelea aparte del incidente de Padrote. Incluso este conflicto se resolvió más por la persistencia que por pelear. Evitan el riesgo de herirse.

Durante el invierno, con las inundaciones y las plagas de insectos, hay alto riesgo que cualquier herida, incluso leve, se infecte, se llena con gusanos, y lleva a la muerte pronto. Es un periodo tan duro que sólo los sanos sobreviven. Entonces vemos una selección natural fuerte para la convivencia pacífica. La agresión abierta se reduce a las señales no peligrosos: el chillido, el manotazo, el defecar para marcar, o simplemente el bloqueo corporal. Y son respetados.

Esto no tiene nada que ver con dominancia, ya que se ve la misma pareja de sementales, el mismo día, cambiar sus rols de avisar y ceder. Depende quien se acerca a las yeguas del otro, y si hay una con celo.

Otra característica poca usual es la frecuencia de juegos entre sementales, o sementales y solteros; puede ser que nuestros solteros juegan más que lo normal también pero no encuentro estadísticos en otros estudios. De mi experiencia con brumbies y mustang, nuestros cimarrones son de mucho peor condición física pero gastan mucho más energía en juego. Normalmente se piensa que una función del juego es la de practicar los comportamientos imprescindibles en la vida adulta. Sin embargo, como adultos los nuestros nunca pelean, siguen jugando, pues el argumento falla. Entonces pensamos que el juego es la manera de descubrir, de forma segura, si el otro es más fuerte, si respetará las señales de no acercarse a la yeguas. Es decir, es para evitar peleas, no para perfeccionar las técnicas de la pelea.

Esta idea tiene apoyo por el hábito de los sementales noviciados o flacos, de mantener sus bandas un poco separadas de la masa, bastante cerca para juntarse en caso de susto pero bastante lejos que no tienen que enfrentarse con sementales más maduros, fuertes y confiados. Ya sabemos que los noviciados suelen perder sus primeras yeguas (visto aquí y en otros estudios). A veces es simplemente que no son bastante atentos a sus deberes. Amiguete, en 2007, solía abandonar sus yeguas durante un buen rato, y tenía otras en 2008; este año, en un susto, Padrote corría hacia la manada y huyó con ella sin pensar de su yegua y potrillo abandonados e ignorantes del peligro. Al contrario Elegante, un semental más maduro, durante una marcha de muchas bandas en caminos estrechos en la mata, se dio cuenta que faltaba uno de sus potrillos (aunque la madre aparentemente no): corría cientos de metros atrás contra el flujo de la columna, encontró el potrillo, y le empujo corriendo para reunirse con la madre. Para un semental noviciado sin esta conciencia y sabiduría, es mejor estrategia no meterse en la masa.

De misma forma, vemos que los sementales nuevos, cuando se atreven entrar la masa, son más propensos a separar sus yeguas cuando hay un con celo. Lo hemos visto con Jotero en 2007, aunque con más dos años, no lo hace. De misma forma, Guapo lo hizo en 2008 pero este año no; es Bambino el ansioso en 2009.

Bambino con su primera banda, adquirida colectivamente por la muerte de otro semental. Bambino tiene una desviación importante de la rodilla derecha pero anda bien

Bambino con su primera banda, adquirida colectivamente por la muerte de otro semental. Bambino tiene una desviación importante de la rodilla derecha pero anda bien.

Es posible que los sementales nuevos separan sus yeguas para vincularse mejor con ellas, pero no nos parece tan probable ya que después de ponerse en la masa, siguen adquiriendo yeguas que quedan con ellos. Hemos visto a menudo que son las yeguas que rechazan las atenciones de los solteros si el semental no está atento.

De todas formas, el fenómeno de “hacer piña” nos parece muy válido para investigar, a ver si es de verdad una manera de mantener los vínculos de la banda.

En fin, nos parece que las presiones de la depredación y las infecciones impulsan a nuestra manada a vivir más juntados y más pacíficos. La manada que vio en el sur de Patagonia, la última de los baguales (cimarrones), unos 120, viven lo mismo, todos juntados. Hay muchísima puma allí debido al parque nacional. La gente de la zona nos comentó que, aunque esta es la manada de cimarrones más grande hallada, hay alguna otra un poco menor, en la que también viven todos juntos. Sin embargo, Pacheco y Herrero, en su estudio de los cimarrones del Frío, el hato vecino a los Camarucos, no observaron este comportamiento: las bandas iban separados, y dicen que no hay depredación. Pero hay diferencias entre su estudio y el nuestro: la mayoría de los cimarrones del Frío no son originarios sino caballos mezclados de sangre u escapados; también, hicieron sus observaciones desde un vehículo, donde es imposible ver las huellas del puma y menos probable encontrar cuerpos con evidencia de depredación come hemos hecho.

La pregunta que surge es: el comportamiento que vemos, ¿es más originario en los caballos salvajes, ya que la depredación forma gran parte de su evolución? En los demás cimarrones estudiados, ¿hay una relajación de estas presiones debido a la falta de depredación? ¿O estamos viendo un caso especial, una adaptación a las condiciones especiales? Los baguales de Patagonia, y las historias de los primeros rancheros de los Ameritas, que hablan de manadas de cientos de caballos, indican que no.

Seguiremos nuestros estudios con estas cuestiones en mente.

El semental Dorado con dos solteros que viven en su banda

El semental Dorado con dos solteros que viven en su banda.